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La cláusula suelo llega a Europa: “Lo usual es que el Tribunal resuelva entre 3 y 5 meses”

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Mañana martes 26 de abril se celebra la vista ante el TJUE sobre la cláusula suelo, que será decisiva para determinar los efectos retroactivos de la nulidad, es decir, si los clientes hipotecarios con sentencia favorable cobrarán las cantidades desde que se aplicó la cláusula o, como viene siendo hasta ahora, desde el 9 de mayo de 2013.

La cita viene rodeada por la conocida polémica de Ausbanc. El problema de fondo es bien conocido, pero no tanto las cuestiones institucionales o procesales del asunto. Para conocer mejor los pormenores judiciales del caso, Demandamos ha entrevistado a Daniel González Herrera, profesor asociado de Derecho internacional público y doctorando en Derecho de la Unión Europea (USAL), quien nos atiende amablemente y resuelve todas las dudas de forma muy pedagógica:

P: La vista se celebra el 26 de abril. ¿Cuánto suele tardar el TJUE en dictar sentencia tras la vista?

En los procedimientos en los que al Tribunal de Justicia se le plantea una cuestión prejudicial —como este caso— los jueces luxemburgueses suelen tardar unos quince o dieciséis meses, en promedio, en resolver la cuestión. Salvo que se trate de un procedimiento de urgencia, lo usual es que el Tribunal resuelva entre tres y cinco meses después de la audiencia pública.

P: Antes de la sentencia se pronuncia el abogado general. ¿Suele el TJUE seguir el criterio del abogado general?

En primer lugar, me gustaría comenzar comentando someramente el papel del abogado general, ya que no tiene parangón en nuestro Derecho interno. El abogado general es miembro del Tribunal, pero no toma parte en las deliberaciones. Su función es presentar, con plena independencia e imparcialidad, conclusiones motivadas sobre los asuntos que requieran su intervención. Si el asunto no plantea ninguna cuestión de Derecho nueva, el Tribunal de Justicia puede decidir que el asunto sea resuelto sin la intervención del abogado general. Las conclusiones del abogado general no son vinculantes para el Tribunal.

La cuestión que me planteas no es ciertamente sencilla, por varias razones. En primer lugar, porque el Tribunal de Justicia puede seguir en parte las conclusiones del abogado general, y en parte optar por una solución distinta. Igualmente, es posible que el Tribunal falle en el sentido propuesto por el abogado general, pero siguiendo un razonamiento jurídico diferente. Por estas razones es imposible dar una cifra exacta, pero es cierto que son más las ocasiones en las que el Tribunal de Justicia se atiene a las recomendaciones del abogado general que lo contrario.

P.: ¿En qué momento del procedimiento se produce la opinión del abogado general? ¿Cuánto tarda en saberse su criterio después de celebrarse la vista?

Si el Tribunal ha decidido que el caso cuente con la intervención del abogado general, suelen darse algunas semanas para que el mismo elabore sus conclusiones.

P: En este caso, la Comisión se ha pronunciado del lado de los consumidores, defendiendo que se devuelva todo el dinero si la cláusula es abusiva. Los Estados (España y Reino Unido) se han puesto del lado de la banca, limitando la retroactividad desde el 9 de mayo de 2013. ¿Es posible detectar si el TJUE suele hacer más caso a la Comisión que a los Estados?

La Comisión Europea es llamada informalmente la “guardiana de los Tratados”, pues su cometido principal es defender el interés general de la Unión, mientras que los agentes de los Estados miembros representan únicamente el interés particular del gobierno de ese Estado. No obstante, el agente de la Comisión no tiene ningún estatuto privilegiado respecto al resto de agentes y abogados intervinientes en un determinado asunto: su opinión es una más de las que el Tribunal de Justicia toma en cuenta para la deliberación y posterior fallo.

Las mismas razones que explicaba al referirme a las conclusiones del abogado general hacen difícil determinar la influencia de la Comisión en los fallos del TJUE, ya que el Tribunal puede decidir seguir la opinión de esta solo en parte, si es que la acepta en absoluto.

P: Muchos autores coinciden en que el TJUE aplica el Derecho de la Unión Europea con verdadera independencia. ¿Cómo ha conseguido el TJUE transmitir esa buena imagen?

Es cierto que el TJUE tiene una gran autoridad moral en su papel de supremo intérprete de los Tratados sobre los que la Unión se funda. El Tribunal se ha ganado esta reconocida fama a través de una jurisprudencia sólida y, generalmente, positiva para el proceso de integración europea. Principios de importancia elemental como el efecto directo o la primacía de aplicación de las normas europeas nunca han aparecido en los Tratados, sino que se trata de construcciones jurisprudenciales del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Otros importantes principios que ya han sido codificados también nacieron fruto de la labor exegética de los jueces luxemburgueses.

No obstante, diversos factores han puesto en riesgo esta auctoritas, ya que la inclusión de nuevos Estados en la Unión ha provocado que llegaran al Tribunal magistrados que no tenían la calidad esperable para un alto órgano de estas características. Para atajar este problema, el Tratado de Lisboa ha introducido un comité de siete personalidades cuya función es pronunciarse sobre la idoneidad de los candidatos para el ejercicio de las funciones de juez y abogado general del Tribunal de Justicia y del Tribunal General (se trata del denominado “Comité 255”, por referencia al artículo del Tratado de Funcionamiento que lo instituye). Desde su creación, el comité ha emitido hasta siete opiniones desfavorables respecto a otros tantos candidatos.

La labor del Tribunal, sin embargo, no está exenta de reproches. Su reciente Dictamen 2/13, por el que ha bloqueado —quien sabe si para siempre— la adhesión de la Unión Europea al Convenio Europeo de Derechos Humanos le ha hecho valedor de aceradas críticas. Un Tribunal como este, que carece de una estructura estatal para respaldarlo, solo puede sobrevivir en la medida en que lo haga su autoridad moral y jurídica, y esto se consigue únicamente a través de sentencias independientes y de calidad.

 

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